Durante la década del 80 y la primera mitad de la del 90, San Lorenzo de Almagro no tenía estadio propio y debía jugar de local en los de otros equipos. Tras la quiebra y la venta del Gasómetro de Boedo, el equipo tuvo también otra crisis, pero futbolística: perdió la categoría en 1981. Durante esa difícil etapa que fue rápidamente superada el Ciclón llenaba todas las canchas en las que su equipo jugaba, incluso el Monumental logrando el récord de más público en un partido de la segunda categoría.
Los años pasaban, y el club de Boedo seguía siendo local en otras canchas de la Ciudad de Buenos Aires, mientras tanto en los terrenos que tenía en Nueva Pompeya se estaba construyendo el flamante estadio. Para que fuera posible la construcción del nuevo estadio, hubo un gran esfuerzo y amor propio de los hinchas quienes pagaban un bono extra cada vez que jugaban "de local".
Tras 57 meses, casi 5 años, y con un presupuesto de 15 millones de dolares finalmente el día de la inauguración llegó, fue el 16 de diciembre de 1993 en un partido amistoso frente a Universidad Católica. En ese entonces, el estadio no tenía sus codos pero fue el 19 de enero de 1997 el día en que se inauguraron las nuevas obras: los codos del sector sur y el techo de la platea norte.
NUEVAS OBRAS
No hay comentarios.:
Publicar un comentario